El próximo domingo 8 de marzo se celebrará en todo el mundo, como cada año, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Será el momento de evaluar los progresos (o retrocesos, que también los hay) en la lucha de la mujer por la igualdad, la paz y el desarrollo.
También, como lo propone la ONU, será la ocasión para unificar fuerzas, tejer redes y movilizar para un cambio significativo.
El tema sugerido por la ONU para este año es: “Mujeres y Hombres Unidos para Terminar la Violencia contra las Mujeres y las Niñas“.
Sin embargo, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora pretende, ante todo, acabar con la diferencia salarial y combatir la discriminación que sufren las mujeres en el terreno profesional.
¿Qué nos dicen las cifras en España?
Que este año las mujeres ganaron un 17,6 % menos que los hombres.
Asimismo, que las mujeres con escaño parlamentario no alcanzan al 30 %.
Y mejor ni recordemos los datos sobre la violencia machista porque ponen los pelos de punta.
La buena noticia viene en forma de la contribución de España, desde el 15 diciembre de 2008, con 50 millones de euros al nuevo Fondo de la Igualdad de Género creado por la Comisión de la ONU para el Status de las Mujeres, con el fin de acelerar el progreso hacia la igualdad y la toma del poder de las mujeres.
¿Qué podemos hacer las mujeres aquí y ahora para alcanzar la plena igualdad?
Lo primero, asociarnos.
Las mujeres sabemos desde lo más profundo de nuestro ser que la sinergia femenina, es decir, la energía asociada de muchas mujeres puede convertirse en una fuerza invencible.
Desde la Liga Española Pro Derechos Humanos, por ejemplo, se ha hecho un llamamiento activo para que todas las mujeres se vinculen a organizaciones de mujeres con el fin de unir esfuerzos y hacer más efectivas las diversas formas de lucha pacífica contra el modelo cultural del patriarcado.
En épocas de crisis, como ésta, la mujer suele plantarle cara a la tormenta mejor que el hombre y apela a toda su creatividad para salir adelante.
Queda todavía mucho camino por recorrer.
Si lo hacemos juntas, codo con codo, llegaremos más lejos.

