
Abro cualquier diario importante y leo en las páginas traseras algunos de los anuncios de contactos sexuales:
“Madre e hija demostrable, nos da morbo compartir la cama contigo, disfruta con nosotras”.
Otro: “Colegiala de 18 años, te recibo sin braguitas”.
Un tercero: “Hago francés, griego, lluvia dorada, beso negro, 69″.
Y muchos más, crudamente explícitos, que me resultan absolutamente irrepetibles.
El semanario Alba ha publicado este viernes un revelador informe acerca de las altas cifras que los diarios españoles ganan gracias a los anuncios de prostitución y sexo.
Afirma que el diario El País es el periódico español que más gana en ese concepto, con cantidades que rondan los cinco millones de euros.
El País y El Mundo son los diarios más importantes de España y también los que más anuncios sexuales venden.
No se quedan atrás La Vanguardia, ABC, La Razón y el muy progresista El Periódico de Catalunya, ya que cada uno de ellos llega a embolsarse hasta 30.000 E diarios con los eufemísticamente llamados “anuncios de contactos”.
Los únicos tres periódicos que no aceptan publicarlos son Público, 20 Minutos y ADN.
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, entregó este martes (“Día Internacional contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres”) a diferentes organizaciones las líneas de trabajo del Integral de Lucha contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual.
El informe en el que se inspiró este Plan Integral fue aprobado el 13 de marzo de 2007 por la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer y de la Igualdad de Oportunidades del Congreso de los Diputados.
Allí se afirmaba que tan sólo el 5% de las prostitutas ejercen su oficio voluntariamente.
Entre las “recomendaciones dirigidas al Gobierno” recogidas en esa ponencia se pedía erradicar los anuncios de contactos de la prensa diaria, ya que son reclamos que constituyen una invitación a la prostitución controlada por las mafias.
Sin embargo, la Ministra de Igualdad desoyó la recomendación: el borrador de su propuesta contra el comercio sexual no contiene medida alguna contra los anuncios de prostitución en la prensa nacional.
Lourdes Muñoz Santamaría, una diputada socialista catalana que participó en la Comisión Mixta, dijo ante las cámaras de televisión con amargura: “Claro, no se podía tocar ese tema, hay demasiado dinero en juego”.
La prostitución es el segundo negocio mundial más lucrativo, tras el tráfico de armas y antes que el tráfico de drogas.
Según estimaciones de Naciones Unidas, este “negocio” reporta anualmente unas ganancias de entre 5 y 7 billones de dólares en todo el mundo. Para alimentarlo, se compran y venden unos 4 millones de mujeres y niñas al año.
En España, el consumo sexual de mujeres genera a los proxenetas más de 18.000 millones de euros anuales.
En nuestro país ejercen a tiempo completo o parcial 300.000 prostitutas, para complacer a más de un millón y medio de clientes, en un millar de burdeles censados.
Casi todas las mujeres son inmigrantes extranjeras.
Algunos ya llaman a España, “el burdel de Europa”, ya que los servicios sexuales vienen incluídos en la oferta de ocio y vacaciones.
Tal como lo reconoce la Organización de las Naciones Unidas, la prostitución es en la actualidad una forma de esclavitud y constituye un gravísimo atentado a la dignidad de la mujer.
Me vino a la memoria un reportaje de denuncia publicado, justamente, en El País Domingo, el 29 de mayo de 2005, que se titulaba: “En España se subastan esclavas”.
Para ser coherentes con nuestra política de Derechos Humanos deberíamos erradicar cuanto antes este vergonzoso márketing de la prostitución.
